Inquietante y lleno de seducción es “Muta”, el nuevo cortometraje que Lucrecia Martel ha realizado para la firma Miu Miu. La directora de cine argentina presenta en la segunda entrega de “Wome´s Tales” una composición íntima y muy particular, tomando la cubierta de un barco como escenario principal de su narrativa. El comercial, que más que un incentivo a la compra, resulta un bello pasaje de glamour y belleza anónima, es un ejemplo de como los primeros planos y la caracterización de escenas típicas como momentos estelares, resulta una fórmula más que exitosa. Haciendo honor a su título, la pieza audiovisual se crea en torno al cambio, la mutación, los distinto estados anímicos y cualquier proceso que suponga un paso evolutivo o transformación. Esta segunda entrega que se hizo coincidiendo con la temporada de verano, transmite un ideal de cambio y de superación de modas estancadas y homogéneas que poco o nada tienen que ver con las secuencias del spot.
El verano es la mejor época para ir de compras: hay rebajas
y la ropa es tan ligera que no cuesta nada cargar con las bolsas.
Así que esta mañana he salido a comprarme unos trapitos para
lucir en mis próximas vacaciones. Este año me decanto por el
rosa, el verde flúor y el turquesa, porque el verano son dos días
y hay que darle alegría. Aunque lo cierto, es que en cuestión
de bikinis me gusta cualquier color. Una de mis colecciones
favoritas, como cada año, es la de Guillermina Baeza. En
tonos tierra, elegante y muy favorecedora. La firma catalana
se ha inspirado en el Cannes de la década de los 50 y 60 para
esta colección, contando con modelos clásicos que harán las
delicias de más de una.
Atención fans de Versace porque la casa italiana acaba de anunciar su colaboración con H&M. La colección para hombre, mujer y accesorios saldrá a la venta el próximo otoño en trescientas tiendas de distintos países. Uno de los fines es evitar la falsificación de la firma al hacerla más accesible al bolsillo del común de los mortales. Como ya lo hicieran Stella Mccartney, Commes des Garçons, Karl Lagerfeld o la mismísima Madonna, Donatella ha preferido reducir sus ingresos para llegar a todos los públicos. Y tal vez no para todos los públicos pero si para gran cantidad de él, lo es también Lady Gaga, a la que Donatella diseñó el vestuario de su video “Edge of Glory”. Medallones y oro a lo romano.
La mejor fusión que podía encontrar: moda y mi ginebra favorita Seagram´s OriGINal. Para que recibamos con alegría el verano estrenando modelito, Seagram´s Gin ha organizado La GINcana de la Moda. Un concurso en el que puedes empezar a participar desde ahora mismo, a través de su página en Facebook. Solo tienes que hacerte fan de su FAN Page y buscar un compañero de equipo... y que te acepte, claro. A través de su perfil de Facebook se os facilitarán distintas pistas. Daos prisa porque quedan muy pocos días para la gran final el próximo 4 de junio, en la que participarán los 5 finalistas seleccionados. 1 ciudad: Madrid, 5 finalistas, 9 pruebas y muchas sorpresas. El mejor aliciente: 3000€ en cheques canjeables por ropa de las marcas Premium que participan en el evento; entre las que se encuentran Purificación García, Barbour o Gant, entre otros. Pero sobretodo disfrutar de un refrescante y burbujeante Seagram´s Gin Original pasando un buen rato. http://www.gincanadelamoda.es/
¡Cómo me gusta la primavera y estrenar vestido ! El pasado 23 de abril, Día del Libro, aproveché para echar un ojo a las sugerencias de “La Independiente”, la librería que abrió sus puertas hace unos meses en Espíritu Santo 27. Un nuevo punto de encuentro literario, en un espacio amplio y muy agradable, donde además de poder encontrar gran variedad de títulos de editoriales independientes(como su propio nombre indica), organizan charlas y talleres literarios. Además, todos los sábados por la tarde hay lectura de cuentos infantiles para los lectores( y oyentes) más jóvenes...” Tráeme tu amor y otros relatos”, la obra gráfica de Robert Crumb que ilustra relatos de Bukowski (y que llega a España treinta años más tarde) fue el libro que elegí para regalar a mi amigo Michael. Os confesaré algo: cuando salí de “La Independiente”, no pude resistir el probarme el vestido que lucía en el escaparate de la tienda de al lado, “La Fiera” (Espíritu Santo 25). Y como en Madrid, a las chicas no nos regalan una rosa por el día de Sant Jordi, opté por regalarme un par de modelitos, jejjejejejeej, Además, las dos tiendas abren hasta tarde, ¡ideal para una chica taaaaan ajetreada como yo!
Aunque ahora parezca que llevar gafas de pasta negra siempre haya sido algo muy cool, lo cierto es que hace años solían identificarse con todo menos con glamour y elegancia. Como siempre, la clave siempre está en el protagonista. No sé quien dijo una vez que la moda y el arte son fenómenos sociales que sirven como espejo del pensar que caracteriza a una época. Sin duda, no sabría expresarlo mejor, y en ocasiones, como en el cuento de Ende, ese espejo se mete en el espejo y es cuando la moda se convierte en arte. Si ha habido un artista de la aguja y el hilo, fue sin duda Yves Saint Laurent, y así se lo reconoció el Museo Metropolitano en 1983, dedicándole una exposición. El diseñador francés, apasionado del arte, contaba con una colección de 733 piezas de arte de todos los tiempos que fueron subastadas en 2009 por la casa Christie´s. Esta pasión le llevó a diseñar en 1965 una colección inspirada en el artista holandés Mondrian, y que sin duda revolucionó la alta costura de la época. Su famoso vestido Mondrian ha sido imitado hasta la saciedad, pasando a ser no solo un símbolo de elegancia, sino un icono de la moda del siglo XX. Un brindis por YSL con mi Seagram´s Gin.
Acompañé ayer a mi amigo Michael Brown a una cata de vinos y maridaje con distintos entrantes y tapas. Explicaba el enólogo la importancia de fusión entre olores, sabores,...y me quedé pensando en porqué no existía un canon de maridaje entre ropa, complementos y perfume... Para algunas personas su perfume es su sello de identidad, muchas otras prescinden de usarlo, otras muchas variamos según el estado de ánimo, la ocasión o el vestuario y me hizo pensar en la controvertida obra de Francesco Vezzoli “Greed” en la que presentaba un perfume como una obra de arte. Inspirado en la “Belle Haleine: Eau de Voilette” de Marcel Duchamps, el artista italiano crea a partir de una botella de perfume y una etiqueta en la que suplanta la foto tomada por Man Ray de Duschamps caracterizado como Rrose Sélavy, por una suya tomada por el fotógrafo Francesco Scavullo. Un anuncio dirigido por Roman Polanski en el que Natalie Portman y Michelle Williams protagonizan una pasional batalla por un oscuro objeto de deseo que es el perfume en cuestión. Poniendo en evidencia lo ridículo que resultan, en ocasiones, las campañas publicitarias de este artículo; así como la creciente exageración en encumbrar ciertos perfumes como obras de arte. En la misma línea, su última exhibición “Sacrilegio” en la Gagosian Gallery de Nueva York y que tuve ocasión de visitar durante mis pasadas navidades in New York City. Transformando el espacio diseñado por Richard Gluckman y convirtiéndolo en una colorida capilla renacentista de vidrieras con sus propias reinterpretaciones de famosas madonnas con niño pintadas por genios como Leonardo, Botticelli o Bellini. En las “remasterizadas” versiones, a parte de los rostros de famosas top models como Claudia Schiffer o Cindy Crawford, unas llamativas lágrimas y gotas de sangre acrílicas y el sello con las iniciales del artista tatuado en los protagonistas, llama la atención los marcos dorados usados por el artista y que parecen querer recordar lo efímeros que resultan esos momentos de felicidad, así como la belleza y el dolor. En fin, ¿Qué perfume le irá bien con este vestido? Lo que sé es que todo combina con mi Seagram´s Gin tonic en copa de balón...o donde sea jejeje
Os contaba hace un par de semanas la cena en Lancaster House que organizó Niurka Prada y donde coincidí con una de las mujeres que más admiro, la arquitecta iraquí afincada en Londres, Zaha Hadid. Una mujer que ha sabido buscar su lugar en numerosos campos del diseño y la creación. Discípula de Koolhass, sus obras arquitectónicas han sido un ejemplo de innovación constante, siendo en 2004 la primera mujer en ser galardonada con el Premio Pritzker. Una de sus primeras obras, el cuartel de Bomberos Vitra en Alemania, es un claro ejemplo de desconstructivismo, donde se estudia el paisaje para acoplar armónicamente la construcción, el edificio central de BMW en Leipzig (Alemania) que visité hace poco y aquí en España el Pabellón Puente de la Expo 2008 de Zaragoza, y la primera planta del hotel Puerta de América en Madrid. Pero también es la autora del novísimo diseño de zapatos para Lacoste, de diseño de muebles como el “Moon System Sofa”, sets mobiles de television, la asombrosa plataforma de saltos de ski de Bergisel (Innsbruck), el maravilloso centro de arte contemporáneo Rosenthal en Cincinnati y miembro del grupo editorial Encyclopædia Britannica, sin duda una de las mentes más influyentes de nuestro tiempo. http://www.zaha-hadid.com/home
Lo prometido es deuda: os dije que os contaría cómo fue la cena a la que me invitaron antes de Navidad, con motivo de la apertura de la nueva tienda de Miu Miu en la esquina de Bond street con Bruton Street, in London of course. Por cierto, qué fantásticos los zapatos blancos y negros del corto de Zoe Cassavetes para Miu Miu que me recomendó mi amiga Susan. Sigo, Miucca Prada, anfitriona y fundadora de la firma, eligió el mejor escenario para una noche idílica con algunos de los mejores invitados que hubiera imaginado. Cuando atravesé la entrada del georgiano Lancaster House todo empezó a tornarse como en nebulosa. El edificio del siglo XIX está considerado como la casa más valiosa de Londres. Nada más asomar su imponente fachada neoclásica de piedra de Bath todo pareció volverse un sueño. Estaba tan fascinada por aquellos salones estilo Luis XIV, en los que en otro tiempo estuvo invitado el mismísimo Garibaldi, y que albergaron en otro tiempo una de las colecciones de arte más importantes de la ciudad del Támesis . Claro que los invitados no podían ser menos: el bajista de los Stones, Ronnie Wood, Jessica Alba, Francesco Vezzoli (artista que recoge la banalidad del show business), el experto en arte y principal promotor de la Tate, Nicholas Serota; y una de las mujeres a las que más admiro, la arquitecta Zaha Hadid. Me encantaría contaros la larga conversación que mantuve con ella, o estar horas describiendo el Long Room con sus lámparas, su biblioteca, sus alfombras , ¡ah! Os diré que contaban que en una ocasión la reina Victoria fue a casa de la Duquesa de Sutherland (dueña entonces de la mansión) y le dijo “vengo desde mi casa a tu palacio”... pero tengo una cena importantísima esta noche y he de encontrar unos zapatos a juego con el vestido que he elegido (y otros dos de repuesto, ya se sabe que él que es precavido, jejeje)...un poco de música para arreglarme, mi Gin Tonic de Seagram´s y salir pitando.., mirad el anticipo del video de Francesco Mezzori para Lady Gaga (que conste que ella no me gusta mucho), pero este chico promete...
Preguntaba mi amiga Susan, si la publicidad podría llegar a considerarse un arte, a lo que yo digo que por supuesto. Sobretodo tratándose de la publicidad de grandes firmas de moda, que no buscan vender, sino mostrar sus obras en el mejor marco para ello: un cuento(recordad el anuncio de Chanel inspirado en Caperucita Roja), un sueño,.. todo vale, con tal de que todo el conjunto sea la escena perfecta. ¿Quiénes sino ocupan las fachadas de los mejores edificios de importantes ciudades? La casa dirigida por Miuccia Prada puede sentirse orgullosa de promover el arte en distintos campos y no solo en publicidad. Es bien sabida la estrecha relación de la casa italiana con el arquitecto holandés Rem Koolhaas y su OMA (Office for Metropolitan Architecture, o lo que es lo mismo un importante grupo internacinal dedicado a la arquitectura contemporánea, el urbanismo y el análisis cultural y constituida por 6 socios). En 2001 se inauguró en el Soho de Nueva York su tienda estandarte, deleite de los amantes de arquitectura y que sufrió un incendio en 2004, año en el que se inaugura la tienda de Los Ángeles proyectada también por el arquitecto holandés. Este edificio se adapta al entorno característico de Rodeo Drive, asumiendo los edificios de planta baja y a dos alturas. Recreando una colina (tal vez la famosa con las letras de Holywood), ensambla la planta principal y la segunda altura de una manera totalmente armónica....pero bueno, hablando de Prada, arquitectos,... Tengo que contaros la fiesta de inauguración de Miu Miu en London...buf, pero ahora mismo estoy tan cansada de mi largo día de compras que necesito relajarme en un baño burbujeante como el Seagram´s GinTonic que me estoy preparando: mmm el contraste del agua caliente, mi gin tonic fresquito, unas velas, las últimas revistas de moda y un poco de música tranquila,...tal vez llame a Elvis para pedirle consejo...
Cuando en 1949 la marca británica George Cox da a luz los Brothel Creepers, pocos sabían del impacto que tendrían sobre los jóvenes de su época, y más en concreto sobre los “teddy boys”. Más conocidos como “creepers”(a excepción de en nuestro país, que el hecho de que los “modernos de la época” se los calzaran para ir a bailar boogie boogie, hizo que los conozcamos como los “boogies”). Con una estética poderosamente reconocible: suelas de goma extra ancha y punta redondeada, cordones y en colores, normalmente, rojo, negro o blanco; marcaron un antes y un después en las décadas de los 50 y 60. A finales de los 70, Malcolm McLaren y Vivienne Westwood los convirtieron en marca reconocible del punk. Durante las décadas en las que parecían estar enterrados, pocas firmas se atrevieron a apostar por este, ahora clásico. La misma George Cox y Underground han dotado al zapato de una historia propia. Pero como todo vuelve, desde hace unos años, no solo se vuelven a ver implantándose en las calles, sino que diseñadores como Galiano, Come des Garçons o Dirk Schönberger han aportado modelos que encumbran a este zapato a la categoría de arte. http://www.underground-england.co.uk/
Hay una anécdota curiosa, que tal vez para el protagonista, Hubert de Givenchy, en principio pudo ser un golpe bajo a su reconocimiento, pero tras el cual se ganó la amistad de la gran Audrey Hepburn, que desde ese momento en adelante siempre utilizaría vestuario del diseñador francés en todas sus célebres películas. A los dos años de abrir su taller en Paris, Givenchy se encarga del vestuario de “Sabrina” de Wilder para la que sería su musa y amante. El único Óscar que recibe la cinta es el de vestuario, que recibirá Edith Head en vez del diseñador de mirada enigmática y espigada figura que no aparece ni siquiera en los títulos de crédito. Aunque no se le reconociese debidamente su trabajo, la Hepburn le nombraría su diseñador particular en las películas que vendrían después y que catapultarían la fama internacional de ambos.“Cómo robar un millón de dólares”, “Charada” y “Desayuno con diamantes”, en todas ellas crea un estilo acorde a la pequeña figura de la actriz belga. ¿Quién puede olvidar esa imagen de la Hepburn con una bolsa de croissants frente al escaparate de Tiffany ´s enfundada en ese imitadísimo vestido negro? El modisto se retiró en 1995, sucediéndole como diseñador de la firma John Galiano, y posteriormente Alexander McQueen.
La moda, como tal, no sería lo mismo sin accesorios. Si hablamos de accesorios, tal vez, uno de los más usados en el siglo XX fueron las gafas de sol. Y si existe una marca que haya revolucionado este artículo es, sin dudad, Ray Ban. Creadas para proteger la vista de los pilotos de la US Army, de hecho, su nombre es la abreviatura de "Ray Banner"(barrera d rayos), pasaron a convertirse en símbolo de modernidad durante la década de los cuarenta. Numerosos modelos a lo largo de las décadas han encumbrado a la frma como número uno a nivel mundial; pero si ha habido dos modelos que hayan permanecido a lo largo de los años, siendo imitados hasta la saciedad, esos son las Aviator y las Wayfarer. Afortunado Tom Cruise, que en dos de las películas que protagonizó al principio de su carrera, las usó, siendo en ambos films una imagen que permanecería en nuestras retinas. En "Top Gun", luciendo unas Aviator y una cazadora de aviador de cuero, se encumbró como un sexsymbol para las adolescentes de los ochenta, encima de su moto. En "Risky Bussines", un joven y responsable Joel Goodson se transforma durante el tiempo que sus padres permanecen lejos del hogar en vacaciones, para ser el más rebelde bajo el cristal de sus wayferer. Otros modelos que causaron furor en su día fueron las Vagabond y las Balorma, con cristales de espejo diseñados, en principio para proteger a los escaladores de los reflejos del sol y que causaron furor en los setenta.
Anoche quedé con Susan para pasar una tarde de lluvia, cine y chicas. Pensaréis que elegimos una romántica, pues no, la elección fue "La Pantera Rosa" de Blake Edwards. Sencillamente fantástica; pero si algo me impresionó fue el vestuario de la Cardinale y Capucine, con diseños exclusivos de Yves Saint Laurent, no dejé de admirar cada pliege de los modelos tan elegantes y llenos de femineidad que sabía imaginar el genio de las grandes gafas. Y es que la casa de modas francesa vivió un gran esplendor y reconocimiento durante la década de los 60, inmortalizando a grandes divas del cine como Claudia Cardinale, Sofia Loren en "Arabesque", o esa buñuelesca y enigmática Belle de Jour que encarnó una jovenísima Catherine Denueve, enfundada en abrigos de doble botonadura dignos del mejor coleccionista de arte.
Si ha habido una tendencia con gran influencia en todos los estilos posteriores, esa fue sin duda, la de los Teddy boys de Inglaterra durante la década de los 50. Tal vez, uno de los primeros movimientos urbanos con una marcada estética fuera del convencionalismo de su época. Los teddys hacían gala de su estatus de clase obrera, pero no se amedrentaban fácilmente. Si algo distinguía a los teddys boys de otra tribu era su exagerada convicción de pertenencia al grupo, tal vez por eso pueda distinguirse ya aquí lo que sería uno de los fenómenos sociales más importantes del siglo pasado: las tribus urbanas del mundo occidentalizado. Tildados de violentos, paseaban con sus trajes de medio cuerpo estílo eduardiano, sus zapatos Brothel Creeper, los pantalones drainpipe o lo que es igual: ajustados, pitillo y con el bajo muy por encima del tobillo (vamos como mi amiga Marta en los 80) y, sobretodo, se caracterizaban por los estilos quiff, pompadur y flattop en sus peinados. Años más tarde esa semilla se convirtió en el movimiento rocker de los 60 por un lado y sus rivales los mods, del que brotaría una nueva tendencia más diferenciada en la década siguiente: los rockabillies. Tras estos años tan marcados en la historia del rock y evolución estética e ideológica, han existido infinidad de revivals muy distintos dependiendo del momento y lugar. Surgieron de una fusión que no podía fallar: un movimiento urbano y el amor por el Rock'n Roll… Let´s cheers for Rock'n Roll!.
¿Quién se atreve a decirme que una imagen no vale más que mil palabras? Y es que hay algunas escenas míticas del cine que no serían lo mismo si sus protagonistas no hubiesen lucido perfectamente el modelo que marcaba el guión. Podríamos empezar nombrando el vestido negro entallado hasta los tobillos y en cuello barco en el que Audrey Hepburn enamoraba a George Pepper en Desayuno con diamantes. En este caso, los complementos (guantes, boquilla larga para el cigarro, tiara de diamantes con pulsera a juego) y el peinado también jugaron un papel importante a la hora de crear un sello distintivo. Parecido a este, aunque tal vez con un toque más de seducción, es el ajustadísimo y contoneante vestido en el que bailó Rita Hayworth en Gilda mientras desnudaba su brazo al son de la música. Otro de mis vestidos favoritos es el blanco de vuelo que pasó a la historia cuando Marylin trató de detener su levantamiento sobre una corriente de aire. Y ya que hablamos de vestidos sexys el de la imponente Jessica Rabbit, rojo ajustado y con un gran escote. Parecido, a su vez también al que poco tiempo después vestiría Julia Roberts para ir a la opera con Richard Gere en Pretty Woman. La lista podría seguir, y es que hay que tener en cuenta que muchas veces dejamos huella (para mal o para bien) por lo que luzcamos en determinadas ocasiones.
Ayer cené con mi amiga Susan, la actriz y estuvimos hablando de las grandes divas de la edad dorada de Hollywood. Me hizo pensar en cómo un estilo genuino y personal puede crear todo un mundo de tendencias y moda a sus pies. En una época en que las mujeres tenían que ser frágiles y sumisas, surgieron grandes damas del cine que con su fuerza y carisma supieron encaramarse a lo más alto y ser un nuevo icono para unos años en los que el cambio y la emancipación femenina empezaban a emerger en Estados Unidos. Empezando por la no lo bastante reconocida Gloria Swanson, la enigmática Greta Garbo, la fascinante Bette Davis y la inigualable hasta su último aliento Katherine Hepburn. Tachándoles de masculinas al principio, pero rindiéndose a sus pies más tarde, para idolatrarlas más tarde.
Hablaba ahora mi amiga Susan de los chicos duros y rockeros. Ya sabéis que yo soy más del tipo magnate griego o viticultor italiano; pero he de reconocer que es normal que tengan su público. Una camiseta blanca y unos Levi's Blue Jeans han sido la bandera de una forma de ver la vida desde principios de los 50, y representada en el cine por Marlon Brando en Rebelde. Ahora existen muchas marcas de jeans, pero únicamente Levi’s es la original, la que fue capaz de transformar unos pantalones de trabajo en los más llevados del planeta. Siendo usado, al principio, por trabajadores y más tarde relacionado con los rebeldes que surgían de esa masa de trabajadores que no iban a respetar las reglas y, pasando a ser un símbolo de rebeldía e inconformismo. Otros, tal vez no tan duros, pero igual de rebeldes de espíritu como Michael J. Fox en Regreso al Futuro, Don Johnson en "Dos duros sobre ruedas", y siendo parte de cualquier vestuario rockero que se precie.
Me encanta lucir mis piernas bronceadas en verano, ¡ay! cuánto le debemos a Mary Quant!! Esta mujer aparte de inventar la minifalda, revolucionó la moda de finales de los 50 combinando en sus diseños un toque de funcionalismo (para la época) y buen gusto. Supo saber lo que necesitaban las mujeres londinenses, aquellas que eran las primeras en trabajar y necesitaban trajes que pudiesen llevar tanto a la oficina como al pub a tomar la pinta de después de la jornada laboral. Usando a Twiggy como su modelo insignia, supo sacar la parte más femenina y seductora y combinarla con la modernidad y la cultura popular. Su tienda "Bazaar" de King´s Cross fue un mito de los 60 y no en vano fue la elegida para diseñar los trajes de boda del Beatles George Harrison y la modelo Paty Boyd.